Su esencia es producir en base a la demanda real y limitar el inventario a lo mínimo posible. Un sistema Pull es un sistema utilizado en diferentes industrias. Puede ser utilizado tanto en servicio como en la producción de bienes físicos.

El término, antónimo de Push System, se originó en cadenas de fabricación y logística. Ambos sistemas son a veces utilizados en la misma terminología como un sistema Push-Pull en donde los consumidores ingresan (Pull) pedidos al sistemas, y el proveedor provee (Push) los bienes o servicios requeridos hacia el cliente.

Las principales ventajas de un sistema Push-Pull es limitar el gasto e intentar mantener alineada y optimizada toda la cadena de fabricación del producto, o servicio. Esto de forma a evitar cualquier demora y gasto. En forma optimizada, la empresa controla el flujo de recursos reemplazando solo aquello que ha sido consumido.

Su aplicación en diferentes sectores se ha vuelto más fácil desde el auge de internet. Sin embargo, su aplicación debe ser planificada pues es particular a cada industria. Un elemento critico en la instauración de estos sistemas es el tipo de comunicación, y por lo tanto colaboración, existente al seno de la empresa, desde el punto de venta hasta el lugar de fabricación. La optimización de los procesos y de la comunicación debe ir a la par de la línea de producción. Esto permite no solo mejorar el nivel de trazabilidad pero también ajustar los sistemas de medición.